Lugares de interés

Iglesia Parroquial de San Román

Se trata de una iglesia gótica del siglo XIV formada por tres naves separadas por pilares con bóvedas de arista y yeserías barrocas. La portada es románica del siglo XII; la torre a los pies, con tres cuerpos, data de 1896, con proyecto de E. Marquina.

En la nave del Evangelio destaca, ante todo, una pintura de la Asunción de la Virgen, de la Escuela Sevillana, y sus retablos: uno del siglo XVIII con un Crucificado del XVI, y otro rococó con varias esculturas. En el presbiterio sobresale un retablo mayor de la segunda mitad del siglo XVIII. En el centro de tal retablo, una destacada escultura de San Román  y un espectacular sagrario-tabernáculo, ambas obras atribuidas a Manuel Álvarez, —seguidor de Juan de Juni—, del siglo XVI, que por esas fechas está trabajando en el claustro del Monasterio de San Zoilo, en Carrión de los Condes, en el retablo de la iglesia de San Juan Bautista en Santoyo y en la catedral de Palencia.

En la nave de la Epistola existe un retablo salomónico de la segunda mitad del siglo XVII, otro retablo del XVIII y una escultura de San Juan Bautista del siglo XVI, entre otras.

Goza esta iglesia de una buena Cajonería del siglo XVIII en su Sacristía, con relieves de la vida del patrón San Román. En la casa de la iglesia existe una cruz procesional del siglo XVII, un cáliz renacentista y una muy buena arca de plata con esmaltes mejicana del siglo XVI. Todas ellas se exponen en la iglesia el Jueves Santo.

 

Ermita de Nuestra Señora de Vallarna

Esta ermita conserva un retablo del siglo XVIII, un crucifijo del siglo XVI y varias esculturas del XVIII, la de San Millán, retablo del primer tercio del siglo XVII y una pintura de la Virgen del XVII.

Está ciertamente relacionada con la antigua iglesia de Santa María, del desaparecido pueblo de Vallarna.

 

Ermita de San Millán

La Ermita de San Millán conserva en su interior un retablo del primer tercio del siglo XVII, con escultura de San Millán.

 

La casa noble de la plaza del Campillo

Don Juan de la Serna compró Villaherreros el 15 de agosto de 1619 al rey Felipe III. Él estaba relacionado familiarmente con Villaherreros, puesto que consta un antepasado suyo, García de Valverde, como restaurador de la iglesia de San Román. Uno de sus hermanos, Pedro Ruiz del Trejo, que fue gobernador de Villaherreros, derribó las casas de sus padres y mandó construir en el solar resultante la casa noble que, actualmente, existe en la plaza del Campillo.

A don Juan de la Serna le sucedió su hijo don Alonso de la Serna Quiñones Pimentel, gobernador del municipio tras la muerte de su tío.

Esta familia blasonó la fachada de una casa-palacio con el escudo que subsiste aún en su casa del mayorazgo de Villaherreros, incrustado en el frontón partido del balcón de la fachada.

Este blasón se forma mediante un partido de Serna y Quiñones. Mitad izquierda una banda y mitad derecha ajedrezado de figuras de castillo y leones, y con la pieza que bordea el escudo (solo por esta mitad) ajedrezada de Castilla y León, coronado en su parte alta con un yelmo y unido y superpuesto a una Cruz de la Orden de Calatrava, cuyos extremos forman flor de lis y asoman por debajo del escudo.

En el exterior, la casa noble de la familia De la Serna Quiñones Pimentel presenta una fachada principal que anteriormente tuvo una estructura unitaria con obra de sillares, que continúa en la fachada lateral del callejón. En origen existía una única puerta de acceso, realzada y enmarcada por una moldura lisa de línea quebrada. Sobre esta puerta se abre un balcón noble en el piso superior. Las ventanas de la fachada están realizadas con una moldura de piedra lisa, misma moldura que separa el piso bajo del piso noble.

Posteriormente, por necesidades familiares, se dividió la casa en dos partes, haciendo dos viviendas independientes. Se cerró la puerta principal, convirtiéndola en ventana, abriendo dos puertas a la izquierda y a la derecha de la fachada. Asimismo, en la parte derecha de la fachada se abrieron otras dos ventanas en el piso bajo, tapándose la fachada original.

 

Bodegas de San Pedro

Las bodegas de San Pedro se encuentran en el alto que lleva el mismo nombre, ubicado a poco más de un kilómetro del núcleo del municipio. Como trova la inspiración popular, guardan "tan rico caldo / para olvidar malos tiempos / y recordar buenos ratos".

Se accede a las bodegas por el Cordel Cerverano de la Cañada Real Leonesa, utilizado por el Concejo de la Mesta, una organización de ganaderos trashumantes creada por Alfonso X El Sabio en 1230. Esta zona no figura como poblado en ningún documento, aunque tradicionalmente se dice que hubo una ermita hasta el siglo XIX dedicada a San Pedro.

No se conoce exactamente cuándo comenzaron a construirse estas bodegas. Tradicionalmente se accedía por una boca excavada en la tierra que, por el cañón, te lleva a la cueva. Posteriormente, en torno a los años 80 del siglo XX, se comienza a construir un merendero o lastra en la entrada. En la actualidad, el complejo cuenta con unas 100 bodegas y algunas de ellas aún conservan el lagar utilizado para la elaboración tradicional del vino.

Muchos son los propietarios que aún conservan el vino para consumo propio en las cuevas de las bodegas, y es que, ahora, este es un lugar de reunión en Villaherreros para vecinos y visitantes. En las fiestas patronales se realizan "romerías" hasta este lugar para disfrutar de un rato en compañía y, también, desde 2018 se viene realizando "De tapas por San Pedro. La fiesta de las bodegas", un evento que se celebra en el mes de julio y sirve para disfrutar de la buena gastronomía y el entorno. Además, es una zona que continúa mejorando gracias a la colaboración de particulares e instituciones, como la Diputación de Palencia que instaló un merendero y un mirador.

Situados en el Alto de San Pedro, nos podemos hacer una idea de cómo está situado este municipio en el mapa. Desde allí, en días despejados, se pueden ver varios picos de la Montaña Palentina: desde el Espigüete, cuya cara norte ya es la provincia de León, pasando por el Curavacas y Las Tuerces, cuyo extremo oriental, Peña Amaya, ya es la provincia de Burgos. Además, se vislumbran los siguientes municipios colindantes: Carrion de los Condes, San Mamés de Campos, Villasarracino, Itero Seco, Castrillo de Villavega, Santa Cruz del Monte, Villorquite de Herrera, Abia de las Torres, Villadiezma, Osorno, Santillana de Campos, Marcilla, Frómista, Población de Campos, Villovieco, Villarmentero, Lomas y Villalcázar de Sirga, así como los caminos colindantes.